Técnicas de Construcción
Fábrica de ladrillo
El ladrillo es, junto con la madera y el yeso, uno de los materiales más estrechamente asociados con la arquitectura mudéjar que tanto destaca en este territorio. Sin embargo, los muros de este material tienen muy poca presencia en las construcciones vernáculas de la zona, apareciendo principalmente en edificios residenciales de carácter más o menos pudiente o en localidades que, como Daroca, cuentan con una dinámica más urbana. Incluso en aquellos municipios que, como Tobed, atesoran una importante tradición alfarera, las piezas cerámicas se concentran en otros elementos arquitectónicos, como los aleros y cubiertas.
Los muros de ladrillo suelen estar ejecutados con piezas de poco espesor, dispuestas normalmente a sogaAparejo en el que el lado largo – llamado soga – del ladrillo o adobe queda visto y colocado en horizontal o tizónAparejo en el que el lado corto – llamado tizón – del ladrillo o adobe queda visto y colocado en horizontal y recibidas con mortero de cal o yeso. En muchos casos, las juntas de mortero presentan un grosos considerable, costumbre que permitía disminuir la cantidad de ladrillos empleados y reducir el coste de la obra. En las fachadas en las que se ha recurrido a este recurso, es posible encontrar con una cierta frecuencia revocos fingidos, simulando sillares o fábricasMuro u otro elemento constructivo realizado con piezas aparejadas, como ladrillos, adobes o mampuestos de ladrillo con una disposición más apretada que la real. También es posible encontrar fábricas de ladrillo a pandereteAparejo en el que el lado ancho – llamado tabla – del ladrillo o adobe queda visto y colocado en horizontal, a modo de cerramiento no estructural, en edificios sostenidos por pórticos de pilares. Sin embargo, estas soluciones aparecen ligadas con más frecuencia a cerramientos de adobe o tapia de yeso.








