Técnicas de Construcción
Fabricación de los Ladrillos
Los ladrillos son piezas, formadas normalmente por seis caras rectangulares, que se obtienen por amasado, moldeado, secado y cocción de un volumen de arcilla. Este material es extraído en una cantera de tierra arcillosa, triturado y tamizado para eliminar las partículas más gruesas. A continuación, es dejado a la intemperie hasta que se produce la putrefacción de las impurezas de tipo orgánico. Llegado este punto, es depurado y disuelto con abundante agua en balsas de decantación, donde las fracciones más gruesas van precipitando hasta dejar una capa superior de material puramente arcilloso.
Una vez extraída y separada, la arcilla es amasada para homogeneizar su composición y garantizar una buena humectación y trabajabilidad, al eliminar las burbujas de aire y romper cualquier nódulo de material seco.
Cuando la masa está lista, es moldeada sobre tableros con unos marcos sin fondo (similares a las adoberasMoldes rectangulares, sin tapa ni fondo, que se emplean para la fabricación de los adobes, pero con dimensiones más adecuadas para la cocción) donde se introduce la mezcla, presionándola para evitar que se formen oquedades. Estos marcos deben ser humedecidos periódicamente para evitar que la masa de arcilla se adhiera a ellos y dé lugar a piezas defectuosas. La masa sobrante es retirada con un regle Regla metálica o de madera, normalmente con sección rectangular, que se utiliza en construcción como referencia levantar muros y alisar superficies y la superficie es repasada con la mano húmeda para cerrar los poros.
Después del desmoldado, los tableros sobre los que se han moldeado los ladrillos se disponen en estanterías y se dejan secar en almacenes bien ventilados hasta que pierden la mayor parte de su humedad. Durante este proceso, deben ser revisados uno a uno para detectar y descartar las piezas fisuradas o defectuosas. Los ladrillos en buen estado se van girando para facilitar un secado homogéneo y evitar la aparición de alabeosDeformación de una superficie que se puede producir cuando un elemento superficial se seca más rápidamente por una de sus caras que por la otra.
